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Al grano

Agencias

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Los frijoles se ubican dentro del grupo de las leguminosas, que se caracterizan por crecer en forma de vaina y por ser uno de los alimentos con mayor contenido de proteínas.  Las proteínas constituyen hasta el 20% de nuestro peso corporal y sirven para el crecimiento, el proceso del metabolismo, la formación de anticuerpos que protegen contra enfermedades, la producción de energía, entre otras funciones.

¿Por qué son nutritivos?

Una ración de frijoles al día equivale a 30 g de frijoles crudos, afirma Leticia Cervantes, nutrióloga del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición Salvador Zubirán, quien recomienda comer hasta dos porciones al día.

Y es que los sabrosos frijoles, contienen:

• Carbohidratos: el 65% del peso seco del frijol son carbohidratos complejos (almidón y polisacáridos), que son gran fuente de energía.

•Proteínas: las leguminosas combinadas con los cereales como el arroz con frijoles, unos molletes, tlacoyos, sopes o enfrijoladas, hacen una perfecta combinación que forma una proteína de origen vegetal de muy buena calidad.

•Fibra: la cantidad contenida de fibra depende del tipo de frijol, ya que hay más de 25 especies, pero como el cuerpo necesita 14 g al día y se pueden obtener con 100 g de frijoles, los califica como un excelente alimento.

•Grasa: una de sus grandes ventajas es que las cantidades de grasa que contienen son mínimas, ya que 30 g de frijol tienen solamente 1 g de grasa.

• Minerales: contiene calcio y hierro, dos de los principales minerales que necesita el cuerpo para realizar sus funciones. Por ejemplo, el hierro es fundamental en la formación de la hemoglobina de la sangre.

Importancia de incluirlos en la dieta

El frijol es un alimento que no debería faltar en la dieta diaria, sin embargo tiene un pequeño inconveniente: contiene oligosacáridos, que no son digeribles por las enzimas del cuerpo, por ello cuando llegan al colon, la flora intestinal los fermenta y como consecuencia se producen gases.
La buena noticia es que las personas que sufren flatulencia después de comer frijoles, pueden adaptarse a ellos comiéndolos frecuentemente. Aunque existen excepciones en los que de plano no deben consumirse, si remojas los frijoles en agua simple durante cuatro horas antes de hervirlos y los enjuagas bien, puedes disfrutarlos solos, en sopa, con arroz, o acompañando alguno de los muchos platillos mexicanos que son deliciosos.

La receta: Frijoles de olla

Agencias

Existen infinitas maneras de preparar los frijoles pero casi todas parten de una misma base conocida como frijoles de olla.
Este platillo consiste en una especie de sopa espesa que lleva frijoles enteros inmersos en un tipo de caldo. Realmente es una receta simple pero su sabor es extraordinario.
Esta receta tiene una infinidad de aplicaciones dentro de la cocina mexicana ya que se pueden servir como desayuno acompañando unos huevos revueltos con chorizo, como antojito, como sopa, como guarnición de muchísimos platos fuertes o como base de mucha comida típica mexicana como sopes, gorditas, enfrijoladas, tlacoyos, etc.

Acerca de la receta
• Esta receta no es nada complicada de hacer, te va a gustar mucho.
• Si tienes una olla de barro úsela para preparar estos frijoles. El sabor que adquieren los frijoles al ser cocidos en barro es el tradicional.
• Normalmente estos frijoles se preparan con frijol bayo, negro o pinto.
• El tiempo total de preparación es largo porque los frijoles se dejan a remojar toda la noche, después la cocción de los frijoles toma unas 3 horas ó 45 minutos en una olla exprés.

Frijoles de olla
6 porciones

INGREDIENTES
•1/2 kg de frijoles
•1/2 cebolla (70 gr)
•2 dientes de ajo (8 gr)
•1 rama de epazote (10 gr)
•2 cucharadas de sal

PREPARACIÓN
• Extienda sobre su mesa de trabajo 1/2 kilo de frijoles y descarte las piedras y basuras que encuentre.
• Pase de la mesa de trabajo a un escurridor los frijoles que limpió y enjuáguelos.
• Ponga del escurridor a un recipiente los frijoles que enjuagó, cúbralos con agua y déjelos remojando por unas 10 horas, hasta que se suavicen.
** Los frijoles se dejan remojando para que se cuezan más rápido.     

Al día siguiente...
• Verifique que los frijoles que dejó remojando estén suaves, sino déjelos remojando por más tiempo.
• Transfiera del recipiente al escurridor los frijoles que remojó y remueva el exceso de agua.
• Transfiera del escurridor a una cacerola los frijoles que remojó y cúbralos con agua. • El agua debe de exceder 3 veces la porción de frijoles.
• También agregue en la cacerola: la 1/2 cebolla y los 2 dientes de ajo.

Hora de cocer los frijoles
• Hierva el agua de la cacerola a fuego alto.
• Cuando hierva reduzca al fuego más bajo que permita que el hervor continúe, tape la cacerola y cueza los frijoles por unas 3 horas, hasta que se hayan suavizado por completo y tengan la consistencia de una sopa aguada; mueva ocasionalmente.
• Aproximadamente 10 minutos antes de que terminé la cocción, incorpore en la cacerola 1 rama de epazote y mezcle los ingredientes. El epazote aporta muy buen sabor y aroma pero no aguanta mucho tiempo en el fuego – su sabor se pierde.
• Cuando acabe la cocción agregue en la cacerola 2 cucharadas de sal y mezcle los ingredientes.
• Saque de los frijoles de olla la cebolla, el epazote y los ajos

 

Nota: Mientras los frijoles se cuecen revise que el agua no vaya a bajar a la altura de los frijoles porque se pueden quemar. Si tiene que añadirles más agua, póngales agua que esté casi hirviendo.

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