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¡Sírvanse horchata!

Agencias

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Martes 15 de marzo de 2016

A pesar de que la horchata es una bebida considerada plenamente mexicana, en realidad es de origen español, según cuenta Luisa González, chef del restaurante Huecani México.
En un principio se preparaba con un tubérculo llamado chufa, que al remojarse y molerse se transformaba en un líquido blanco.
Una leyenda que gira en torno a esa bebida, señala que una aldeana le llevó al Rey de España, Jaime I, un poco de horchata. Él quedó tan maravillado con su sabor, que preguntó su nombre. La mujer respondió que era leche de chufa y el rey exclamó: “¡Esto no es leche, esto es oro, chata!”. Y con la unión de estos vocablos valencianos (“or” y “xata”) se le dio el nombre de horchata.
Actualmente no se hace con chufa sino con arroz, de este modo, la horchata de arroz es la más popular, pero no la única, ya que existen otras muy parecidas, elaboradas con otra materia prima.
Entonces, si son de diferentes sabores y tienen diferentes ingredientes, ¿qué es lo que hace que estas bebidas lleven el nombre de “horchata”? La chef mencionó que lo que tienen en común todas ellas es el característico color blanco que las distingue.
“Esta bebida, además de ser deliciosa y refrescante, es sumamente nutritiva; tiene proteínas, vitaminas y minerales. Pero a pesar de todas estas propiedades, la horchata no es un sustituto de la leche como muchos creen”, agregó.
Preparar horchata casera es muy sencillo y mucho mejor que comprarla hecha, además de que es divertido porque se puede jugar con los sabores y hacer combinaciones con los ingredientes que se le agreguen.

La receta

Para: 1 1/2 a 2 litros

Ingredientes:
• 6 litros de agua
• 1 kilo de arroz
• 1 rajita de canela
• 1 taza de azúcar o de leche condensada
• 1 cucharadita de vainilla
• 1 taza de melón picado en cubitos
• 1/2 taza de nuez picada
• Hielo (en cantidad al gusto)

Preparación:
• En una olla remojar el kilo de arroz una noche anterior en 2 litros de agua junto con la rajita de canela. A la mañana siguiente, licuar con la canela, la vainilla y el agua de reposo.
• Llevar a una olla o vitrolero e intercalar el azúcar o la leche condensada. Mezclar muy bien hasta llegar al punto de dulzor que se desee.
• Agregar más agua a la mezcla (no precisamente los 4 litros restantes, sino poco a poco hasta lograr la textura deseada) y colar para que no tenga grumos.
• Al final añadir el melón y la nuez. Agitar antes de servir con hielos.

 

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